Vietnam: bocinas, búfalos y la bahía más hermosa del mundo

Llegué a Vietnam con el cuerpo todavía procesando India. Que después de semanas en el subcontiente uno necesita un tiempo de transición, un espacio para reorganizar los sentidos y recordar que no todo el mundo maneja como si la muerte fuera opcional. Y Vietnam me recibió con esto: motos. Millones de motos. Y una ciudad —Hanoi— que es exactamente tan caótica como India pero con un caos diferente, más ordenado, más fluido, más musical en cierta manera.

Vietnam es un país largo y angosto, como una letra S estirada a lo largo de la costa. Tiene jungla en el norte, arrozales en el delta del Mekong en el sur, bahías que son maravillas naturales del mundo y ciudades que combinan la historia colonial francesa con la energía del sudeste asiático moderno. Y tiene una comida que te hace entender que el pho a domicilio que comías en tu ciudad era una mentira muy bonita pero una mentira al fin.