El Camino de Santiago: dos caminos seguidos, porque una vez claramente no era suficiente

Bueno, bueno. ¿Quién me manda a mí?

Esta es la pregunta que me hice varias veces durante el proceso de inscribirme en dos Caminos de Santiago seguidos. El Camino del Norte y el Camino Primitivo. Sin pausa entre uno y otro. Porque aparentemente yo tenía la idea de que una dosis de sufrimiento físico y revelación espiritual no era suficiente y necesitaba el paquete doble.

El Camino del Norte corre a lo largo de la costa cantábrica, desde Irún hasta Santiago de Compostela, con unos ochocientos kilómetros que mezclan acantilados, playa, monte, pueblos de pescadores y subidas que no tienen nombre oficial pero que en mi cabeza tienen varios. El Camino Primitivo sale de Oviedo y es considerado el más duro de todos los caminos: menos señalizado, menos turístico, con tramos de montaña que no perdonan.

Dos caminos seguidos. Me paré frente al espejo el día antes de empezar y me dije: ‘Nadita, vos sabés lo que hacés’. No, no lo sabía. Pero eso ya no importaba porque el vuelo estaba sacado.