Bueno, bueno, ¿quién me manda a mí, no?
Hoy se me ocurrió que una vida tranquila no era suficiente… así que dije:
“¿Y si me hago dos Caminos de Santiago en uno?”

¿Y si además me mando con 15 kilos en la espalda, en pleno verano.?
Sí, así soy yo. Nadita la valiente, Nadita la ilusa, Nadita la que cree que todo se resuelve con fe y una barrita de cereal.
Día 1: El caos comenzó en el aeropuerto (obvio)
Salí de Córdoba con el corazón en la garganta y la mochila chillando “¡dejame en tu casa!”. Hice escala en Bogotá (donde casi me quedo dormida como si fuera un spa) y después… ¡BOOM!
Madrid.
Un aeropuerto que no es un aeropuerto. Es un parque de diversiones para adultos desorientados.
¿Querés salir? ¡Tomate un tren interno! ¿Querés llegar al centro? ¡Buena suerte, reina!
Yo, por supuesto, me equivoqué de salida. Caminé más que en un shopping el 24 de diciembre. Y cuando ya estaba por llorar estilo novela venezolana, ¡plim! Aparece un colombiano hermoso (no de cara, sino de alma) que me dice:
“¿Te vas al centro? Vení conmigo”.
¡OBVIO que fui! Le agradecí a Dios, a la Virgen, al colombiano, al inventor del GPS y al karma bueno que por fin me tocó.
Madrid: entre tapas, calor y gente que vive en la vereda (feliz)
Llegamos al centro y me pega el calor madrileño,El celular no cargaba, yo tampoco. Tenía el pelo como si hubiese peleado con un león.
Pero Madrid es… ¡una belleza!
La gente no se guarda nada: a las 3 de la tarde ya están de tapas, birra, risas, hablando con desconocidos. Y yo ahí, como un raviol con mochila, tratando de parecer local mientras goteaba por todos los poros.
Y ahora, la aventura: Norte + Primitivo = ¡ay mis pies!
Mañana a la noche me voy para Irún, donde arranca el Camino del Norte.
¿Y después? Bueno, ahí me cruzo al Camino Primitivo porque claramente una sola opción me parecía aburrida.
¿Estoy preparada? No. ¿Me importa? Tampoco.
Vamos con lo puesto, con ampollas por anticipado y el alma con ganas de que algo hermoso pase.
“¿Y si no puedo?” Dios proveerá ja

Así que acá estoy.
Una cordobesa suelta en España, con mochila, desubicación horaria y muchas ganas de ver qué me regala este Camino (o los dos, bah).
Nos leemos pronto, si no me pierdo en un monte

Besos empapados de transpiración y emoción,
te paso el alojamiento que me quede la primer noche en Madrid súper recomendable y en pleno centro . Con clave para que accedas en cualquier horario Santo Coworking Coliving
te paso el kit de camino de Santiago , lo necesaria que no te puede faltar para ir al camino . Dataso
